Las historias de amor te parecen rídiculas o inalcanzables hasta que vives una. Y a partir de esa persona, todo es un antes y un después.
domingo, 20 de diciembre de 2015
Prólogo
Todos hemos leído alguna vez una historia de amor, donde un chico y una chica se conocen gracias al destino o a la casualidad, en un parque lleno de flores y aromas o en la playa bajo la luz de la luna. Ambos son perfectos y el uno para el otro, pasan momentos entrañables juntos y otros no tanto pero que superan aún así, apoyándose. Estas siempre terminan con el final que todos esperamos. A mi las historias de amor me parecían rídiculas hasta que me encontré protagonizando la mía. Pero mi historia no terminaba a los 96 años viviendo felices y comiendo felices, la mía termino demasiado pronto y bajo circunstancias turbulentas. Así que para variar un poco en el género de las historias de amor, voy a contar la mía, y sinceramente no espero que mucha gente la lea, más que nada espero que él la lea, mi co protagonista, porque estas son las cosas que nunca le dije.
- Sofía
- Sofía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
